Muchos despachos dan por hecho que la publicidad de abogados está muy limitada, casi prohibida. No es así. El Estatuto General de la Abogacía Española (Real Decreto 135/2021) consagra en su artículo 19 el principio de publicidad libre: cualquier profesional de la Abogacía puede anunciar sus servicios.
El debate no está en si se puede anunciar. Está en qué puede decir el anuncio. Y ahí el artículo 20 del Estatuto sí marca límites concretos, pensados para proteger tanto al cliente como la dignidad de la profesión.
Lo que un anuncio no puede prometer ni insinuar
El artículo 20.2 del Estatuto enumera, de forma bastante literal, lo que la publicidad de un despacho no puede suponer:
- La promesa de resultados que no dependan exclusivamente de la actividad del profesional.
- La incitación genérica o concreta al pleito o conflicto.
- La revelación de datos amparados por el secreto profesional.
- La mención de clientes del propio despacho sin su autorización.
- El uso de emblemas o símbolos institucionales o colegiales que puedan generar confusión.
De estos puntos, el que más se salta en campañas digitales es el primero. Frases como "ganamos tu caso" o "resultado garantizado" encajan directamente en esa prohibición, por mucho que funcionen bien como copy publicitario.
Los tribunales ya han avalado estos límites
Esto no es una interpretación reciente ni discutible. El Tribunal Supremo ya resolvió, en su sentencia de 17 de diciembre de 2003 (Sala de lo Contencioso-Administrativo, ROJ STS 8185/2003), un recurso directo contra el Estatuto entonces vigente, con restricciones publicitarias muy parecidas a las actuales.
El Supremo desestimó el recurso. Avaló que los colegios de abogados puedan limitar la publicidad, siempre que la restricción no vulnere la Ley de Defensa de la Competencia. Sobre la prohibición de mencionar clientes sin autorización, la sentencia fue explícita: "el respeto debido a los clientes particulares" y "la propia dignidad del Abogado" justifican esa restricción, porque revelar la relación con un cliente pertenece a "una discreción de la que solamente éste podría relevar al Abogado".
Esto no es una rareza española sin respaldo. Es una restricción que ya ha pasado el filtro judicial más alto disponible.
El límite específico para accidentes y catástrofes
El Estatuto dedica un apartado propio a un supuesto muy concreto: la oferta de servicios a víctimas de accidentes o catástrofes. No se puede ofrecer el servicio a víctimas directas o indirectas de accidentes, calamidades públicas o sucesos con un número elevado de afectados hasta que pasen 45 días desde el hecho.
Esta prohibición cae si es la propia víctima quien solicita el servicio de forma expresa. Pero mientras eso no ocurra, cualquier campaña dirigida deliberadamente a un suceso reciente (un accidente de tráfico múltiple, una catástrofe local) incumple el Estatuto, aunque el mensaje esté bien redactado y no prometa nada.
La especialidad hay que poder acreditarla
El apartado 3 del mismo artículo añade otro límite que afecta directamente a cómo se redactan las landing pages y los anuncios de un despacho: si el texto menciona una especialización ("especialista en derecho penal", "experto en extranjería"), esa mención tiene que responder a algo real. Un título académico, una formación de especialización oficialmente homologada o una práctica profesional que la avale.
Decir "especialista en" sin ese respaldo no es solo un riesgo de credibilidad. Es un incumplimiento del propio Estatuto.
Qué revisar antes de publicar un anuncio
Además del Estatuto, cada plataforma tiene sus propias reglas sobre afirmaciones que se pueden hacer en un anuncio. Google Ads prohíbe afirmaciones falsas, engañosas o poco realistas, y Meta aplica sus propias normas de publicidad sobre contenido sensible o promesas no verificables. Conviene revisar los tres filtros a la vez (Estatuto, política de la plataforma y sentido común) antes de dar a publicar.
En AbogaSEM revisamos el copy de anuncios y landing pages de despachos antes de lanzarlos, para que cumplan el Estatuto y las políticas de cada plataforma sin perder fuerza comercial. Si quieres que te echemos un vistazo al texto de tu próxima campaña, hablamos.
