Cada vez que abro GA4 delante de un cliente pasa lo mismo: se pierde a los tres clics. Y no le culpo. Google Analytics 4 tiene decenas de informes, submenús y exploraciones pensados para analistas a tiempo completo, no para un despacho que quiere saber una cosa muy concreta: si la web está trayendo consultas y de dónde vienen.
En AbogaSEM llevamos años configurando GA4 para despachos de abogados, y la conclusión es siempre la misma: de los cientos de informes disponibles, un despacho solo necesita mirar cinco con regularidad. El resto es ruido que solo sirve para sentir que se está "midiendo algo", sin que eso cambie ninguna decisión.
Aquí van esas cinco vistas, en el orden en que las revisamos cada semana, y lo que responde cada una:
- Adquisición: de qué canal llega el tráfico.
- Páginas y pantallas: qué contenido se lee de verdad.
- Eventos: qué hace la gente en la web.
- Conversiones: cuántas consultas reales entran.
- Tiempo real: si la medición sigue funcionando.
Adquisición: de dónde viene la gente
Es el primer informe que hay que abrir. La adquisición de usuarios contesta a la pregunta más básica de todas: ¿la gente llega buscando en Google, por publicidad, desde redes sociales o escribiendo la web directamente en el navegador? Sin esto, cualquier decisión sobre dónde invertir tiempo o presupuesto se toma a ciegas.
Lo que importa no es solo el número total de usuarios, sino su reparto por canal y cómo cambia de una semana a otra. Un despacho que depende del boca a oreja verá tráfico directo dominando; uno que invierte en Google Ads debería ver ese canal reflejado con claridad. Si no coincide con lo que el despacho cree que está pasando, algo falla: o la medición, o la estrategia.
Páginas y pantallas: qué se lee de verdad
Este informe muestra qué páginas reciben más visitas y cuánto tiempo se queda la gente en ellas. Para un despacho penalista, por ejemplo, suele confirmar que los artículos sobre delitos concretos (tráfico de drogas, delitos económicos, violencia de género) generan más tráfico que la propia página de inicio.
Sirve sobre todo para dos cosas: detectar qué contenido funciona y merece ampliarse con artículos relacionados, y detectar páginas que reciben visitas pero las pierden enseguida, señal de que el contenido no responde a lo que se busca.
Eventos: qué hace la gente en la web
Los eventos registran acciones concretas: clics en el botón de llamar, envíos de formulario, clics en el email de contacto, descargas de un documento. Es la vista que conecta el tráfico con el comportamiento real, no solo con la visita pasiva.
Conviene fijarse en dos o tres eventos por sesión de revisión, no en la lista completa. Si el botón de llamar recibe clics pero el formulario de contacto apenas se usa, eso dice algo sobre cómo prefiere el visitante iniciar el contacto, y puede orientar dónde poner el énfasis en la propia web.
Conversiones: las consultas que de verdad entran
Sin marcar eventos clave (las conversiones de GA4), todo lo anterior queda cojo. Una llamada, un formulario enviado o un clic en WhatsApp deberían estar configurados como conversión para que este informe cuente lo que realmente importa: cuántas consultas potenciales genera la web, no cuántas visitas recibe.
Este es el informe que conecta la analítica con el negocio. Un despacho puede tener mucho tráfico y pocas conversiones, o al revés, y solo aquí se ve con claridad cuál de los dos casos es el suyo.
Tiempo real: comprobar que la medición no está rota
El último de la lista, y el que menos se mira, aunque es el que evita disgustos. El informe en tiempo real sirve para una cosa muy concreta: comprobar que la etiqueta de GA4 sigue funcionando después de un cambio en la web, una migración o una actualización del gestor de etiquetas.
Conviene revisarlo cada vez que se toca algo en la web del cliente. Si tras un cambio de plantilla el tiempo real deja de mostrar actividad con visitas reales entrando, hay un problema de medición, y cuanto antes se detecte, menos datos se pierden.
Cinco vistas, diez minutos, cero excusas
Con estas cinco vistas y una rutina semanal de diez minutos, cualquier despacho tiene lo que necesita: saber si la web trae consultas, de qué canal vienen y si la medición sigue funcionando. Es más de lo que la mayoría de despachos consigue sacarle a GA4 en meses de mirar informes sueltos sin ningún orden.
El problema real casi nunca es GA4. Es que nadie ha configurado los eventos clave correctamente, o que la etiqueta lleva meses sin comprobarse. Muchos despachos descubren, cuando por fin revisan su cuenta, que llevan un año sin medir ni una sola conversión real.
En AbogaSEM dejamos estas cinco vistas configuradas, con los eventos clave marcados y la medición verificada, para que no tengas que aprender GA4: solo abrirlo diez minutos a la semana y saber, con certeza, si tu web está funcionando. Si quieres que revisemos tu cuenta y te digamos qué está fallando, hablamos.
