Cuando este despacho llegó a mí, la situación era clara: dos socios, mucho conocimiento jurídico y casi ningún cliente nuevo entrando por la puerta. Habían probado radio y prensa local, con la inversión y la paciencia que eso exige, y el resultado había sido prácticamente nulo.
El diagnóstico
El problema no era el despacho, era dónde y cómo estaban intentando captar. Estaban compitiendo por atención en canales donde nadie busca un abogado laboralista en el momento en que lo necesita. Google Ads, en cambio, capta justo esa intención: alguien que tiene un problema laboral ahora mismo y busca ayuda ahora mismo.
Lo que se hizo
- Estructura de campañas organizada por cada línea de servicio laboral, no como una campaña genérica de "abogados".
- Investigación de palabras clave centrada en búsquedas con intención real de contratar, descartando tráfico curioso o informativo.
- Palabras clave negativas desde el primer mes, para no pagar por clics que nunca iban a convertirse en un cliente.
- Optimización continua revisando qué anuncios y qué términos generaban contactos de calidad, no solo clics baratos.
De forma puntual también ayudé a mejorar algunos aspectos de su web y de su ficha de Google que estaban lastrando la conversión, sin coste adicional. Pero el servicio contratado, y donde se concentra este caso, fue la gestión de Google Ads.
El resultado
En el primer mes la actividad del despacho ya había cambiado de forma visible. El propio despacho calcula que su volumen de trabajo se multiplicó entre tres y cuatro veces respecto al punto de partida. Pasaron de una oficina a dos, y tuvieron que incorporar personal solo para poder atender la demanda que generaba la campaña.
Por qué funcionó
No hizo falta reinventar el despacho. Hizo falta poner el presupuesto de publicidad donde la gente ya está buscando, con la estructura de cuenta adecuada detrás. Esa es, en el fondo, la diferencia entre gastar en publicidad y invertir en captación.